¿Cómo debes actuar si un perro te ataca cuando vas en tu bicicleta? Parte 1

Conoce las instrucciones básicas para que aprendas a reaccionar de manera correcta cuando un perro con manías persecutorias te ataque en la carretera.


No es extraño encontrarse con algún perro agresivo en la ruta. Por lo general, cuando los ciclistas exploran nuevos caminos y salen a rodar por lugares desconocidos, las probabilidades de cruzarse con un canino aumentan.


Estos animales suelen correr detrás del ciclista motivados por el instinto de caza o el deseo de defender su hogar, su familia, sus crías o su zona de confort. En la mayoría de los casos esa actitud dominante, protectora y defensiva del perro solo tiene un objetivo específico: alejar al ciclista de su territorio.


¿Te has puesto a pensar cómo debes reaccionar en caso de que un perro te comience a ladrar y salga corriendo detrás de ti con intención de morderte y tumbarte de la bici? Aplica los siguientes pasos para salir ileso de este tipo de ataques.

Con estos consejos aprenderás a frenar el ataque de un perro


Mantén la calma y procura no gritar

Cuando comiences a escuchar los ladridos y percibas que un perro viene corriendo detrás de ti, bájate de la bicicleta y trata de mantener la calma y no acelerar tus pedalazos porque podrías perder la carrera contra ese animal veloz. La forma correcta de minimizar el ataque es permaneciendo calmado. ¡Sí!, sabemos que resulta difícil mantener la calma cuando un perro con colmillos gigantes y actitud desafiante trata de irse sobre ti y tu bicicleta. Sin embargo, los expertos en adiestramiento canino recomiendan no gritar ni hacer escándalo, debido a que esas señales de auxilio podrían hacer que el perro se contagie de pánico, lo que terminaría excitándolo y motivándolo a atacarte con mayor fuerza. Recuerda que ellos pueden oler el miedo y es por eso que lo mejor es mantener la calma y no hacer demasiado ruido.


No corras

Si estás en una bajada y crees que tus piernas están lo suficientemente entrenadas como para vencer al perro en un “sprint en descenso”, ¡corre!; de lo contrario, lo mejor será que te quedes quieto porque acelerar el paso motiva al animal a iniciar la persecución y atacar a su presa. Los adiestradores caninos aseguran que el hecho de salir corriendo es lo que incita la conducta de caza y es por eso que la mejor opción es permanecer inmóvil.

Adopta posición de árbol

Si notas que el perro tiene una intención aparente de atacar lo mejor será ponerte rígido, darle medio la espalda y adoptar una posición en forma de árbol, la cual consiste en quedarte inmóvil con los brazos pegados al cuerpo y las manos cerradas en forma de puños para que no te muerda los dedos. En estos casos debes evitar conectar tu mirada con los ojos del perro (no hacer contacto visual) porque él podría interpretarlo como una señal desafiante y amenazante que terminaría motivándolo a lanzarse sobre ti. Al quedarte quieto lo que lograrás es que el perro se dé cuenta de que no eres una amenaza, lo cual hará que se calme, te huela las piernas por unos segundos y al final se marche sin hacerte daño.

No le pegues

Muchos ciclistas en medio del temor a ser atacados optan por agarrar un palo y pegarle al perro. Sin embargo, esta opción puede ser peligrosa porque el solo hecho de utilizar objetos para agredirlo motivará al animal a defenderse. Si quieres sentirte más seguro puedes distraerlo tirándole algún objeto que pueda morder.

Usa la bici como escudo protector

Si quieres estar más tranquilo puedes usar la bici como escudo protector y ponerla en el medio como barrera para impedir que el canino consuma su ataque. Aguanta un poco más y mantén la calma hasta que deje de ladrar y finalmente se vaya.



Abandona el territorio de manera precavida

Cuando notes que el animal ha perdido el interés en ti debes abandonar el lugar de manera precavida para evitar volver a alterarlo. Lo ideal es salir caminando con la bici en las manos sin correr ni realizar movimientos rápidos o bruscos. Hacerlo de esta manera es una forma de comunicarle al perro que tú no eres ninguna amenaza para él y que lo único que quieres es salir rápido del lugar.



Recuerda que es normal que pienses que un perro que ladra y corre tras de ti tiene la intención de atacarte y morderte. Sin embargo, es muy difícil que la mayoría de estos animales quieran hacerte daño debido a que lo único que buscan es asustarte, defender su territorio y lograr que te vayas rápido de su zona.


Aunque resulte difícil permanecer inmóvil ante el ladrido amenazante de un perro, es importante que lo hagas hasta que la situación se calme. Pon en práctica estos consejos para que cuando te suceda enfrentes la situación de la mejor manera posible.

Pero

¿qué pasa si te topas con un perro muy agresivo que insiste en morderte y hacerte daño?

Ese será el tema de la segunda parte de este artículo. Espéralo pronto.




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Proyecto registrado Ismael Martínez