Ruta de los Cahorros (Monachil) Granada

La ruta de Los Cahorros transcurre a través de un estrecho cañón excavado por la acción erosiva del río Monachil, desde su nacimiento en el pico Veleta, y en el extremo occidental del Parque Nacional de Sierra Nevada. A lo largo de los siglos, las aguas de este río han modelado impresionantes paisajes en la roca de la montaña, dejando una ruta que los senderistas aficionados a los parajes abruptos y a los puentes colgantes adorarán. No en vano numerosos escaladores eligen estas paredes rocosas para prácticas de entrenamiento.


Esta ruta, de entre dos y tres horas de trayecto, está calificada de dificultad baja, aunque hay que tener un poco de precaución en algunos tramos en que el sendero se hace estrecho o inclinado.


Para comenzar nuestro camino nos situaremos en la localidad granadina de Monachil, y tomaremos la calle Tras Torre, que abandona el pueblo en dirección sureste. Avanzaremos por ella hasta encontrar un desvío a nuestra derecha que anuncia Los Cahorros, por el que seguiremos avanzando y tomaremos el primer camino que se desvié a nuestra izquierda.


Este sendero nos llevará por lugares muy emblemáticos y vistosos, como la antigua central eléctrica que en el pasado se usaba para alimentar los tranvías, y que en la actualidad se usa para abastecer de electricidad al pueblo, huertas de frutales, eras que se usaban antes para cultivar diversos cereales, o diversos manantiales de agua potable. Muchos sitios tendréis ganas de bañaros como me sucedó a mi, pero advertir que en pleno agosto y con una gran ola de calor, fuí incapaz durar 30 segundos en el agua, está increiblemente fria.


Sin embargo, puede que el mayor atractivo que ofrece esta ruta (aparte, por supuesto, de los increíbles paisajes) sean los múltiples puentes colgantes que nos encontraremos a lo largo de la misma y que facilitan el paso entre ambos lados del cañón. Como curiosidad, apuntar que el más grande de todos tiene un total de 63 metros de largo, y a más de uno les recordará al de la película de Indiana Jones y el Templo Maldito.




Siguiendo el camino abierto por las aguas, también atravesaremos la Cueva de Las Palomas, o Túnel de Las Palomas, uno de los puntos más bonitos de la ruta, por el que tendremos que pasar con precaución y en ocasiones agachados, y en el que, como su nombre indica, podremos encontrar numerosas palomas entre otras aves.

Seguiremos el sendero del cauce del río hasta encontrarnos con un cartel que nos indicará tres direcciones distintas: Cahorros, Camino de la Solana y Monachil. Este es el punto en el que deberemos emprender el regreso, y lo haremos tomando un sendero ascendente a nuestra derecha. Un corto tramo más tarde nos encontraremos un nuevo indicador que seguiremos en dirección a Hoya Romero y La Sabina.


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Proyecto registrado Ismael Martínez